Flor de texto para flor de lanzamiento

Demasiado oscura fue la sensación que siempre me produjo imaginar el golpe. Cuando mi papá me contaba que se quedaban mirando con miedo por la ventana cuando empezaba el toque y mi abuelo no había llegado todavía a su casa en el cerro Cordillera, me parecía que me contaba escenas de una película que yo no querría haber visto. Pero cuando coleccionaba las moneditas de 10 que tenían un ángel, no hacía el clic con la dictadura. Recuerdo el día en que me di cuenta de que la fecha estaba grabada en la moneda y tuve que enfrentar la contradicción de la palabra "libertad" con la que tensionaron la historia (y con la que lo siguen haciendo). Me sorprendió mucho cuando, hace algunos años, Gonzalo me mostró que se había tatuado ese ángel porque desde niño le había gustado y, de alguna manera, lo había acompañado en su infancia. No tenía idea del símbolo que arrastraba en la piel y yo no me atreví a decírselo: ¿cómo se iba a borrar un tatuaje que le ocupaba casi todo el antebrazo? 

(Portada y vínculo a "Flor de Mudez" con la moneda de 10 pesos).

De cualquier manera, la imagen de Gonzalo quitándose la piel fue importante para mí y no se me olvidó. Cuando bebé, a causa de un accidente casero, mi primo se quemó gran parte de un brazo y de una pierna. Tiene injertos de piel de su propio cuerpo en las zonas quemadas por lo que lleva el doble de cicatriz encima. El triple, si pensamos que el ángel de la moneda de 10 pesos lleva encima más de 1000 muertes y desapariciones en nombre de una libertad económica celebrada, nada más ni nada menos que en la insignia de una moneda. Si el plan fue borrar de la historia la huella de la insurgencia y usurpar el lugar de la libertad, el mecanismo fue la despolitización y su maquinaria, la televisión. Silenciaron a toda una generación, instaurando la idea de que no hablar de política era una muestra de buena educación. Después, fue cuestión de tiempo: esperar a que sus hijos fueran criados bajo esa premisa, procurar que en cada casa hubiera una televisión y que cada sábado don Francisco les mostrara divertidamente que la posibilidad del éxito era real, que todos podían aspirar a un auto, al crédito, a la casa propia, a la pareja ideal. 

(Contraportada y créditos de la canción).

Sé que tenía toda esta ensalada en la cabeza cuando pensé en "Flor de Mudez". Eterna Inocencia tiene una canción que se llama "My family" en la que Guille canta que su familia nunca le había hablado de cuántas personas murieron en los 70'. Cuando pensé en representar la forma en que me atravesaba a mí la dictadura chilena, sentí que tenía que hacer algo parecido: no puedo negar que soy fruto de una generación silenciada y, por el contrario, tengo que vindicarla pues no la culpo. Sí culpo a la maquinaria y a su mecanismo; por eso creo en la repolitización de las sobremesas; por eso crío tratando de ser transparente con la historia de este país; porque el presente es demasiado oscuro y el futuro que heredará mi hija tiene que cambiar pronto. Escribí esta canción tratando de relevar una posición que pocas veces veo defender porque asumirla es también asumir que cargamos con la mentira que es preciso arrancarnos de la piel. 

Por suerte, en algunos casos, la televisión tuvo una contraparte que fue la radio; pero no la radio en sí sino la radio casette; y quizás tampoco la radio cassette sino la música que acunó nuestra rebeldía y "nuestro amor real". Por eso es para mí un honor purgar todo esto en forma de canción y dialogar con esos cantos que me interpelaron en la infancia cuando nadie más quiso hablar del horror.

Comentarios

Entradas populares